A Teacher: defendiendo lo injustificado.

A Teacher (2013) se enfoca en esa encrucijada donde lo atractivo y lo injustificado ─legal y moralmente, en este caso─ se encuentran. En el filme, Diana es una profesora de lo que los estadounidenses llaman high school, es decir, los años anteriores a la educación universitaria. Y ella mantiene una relación con uno de sus alumnos, Eric. Como en toda situación prohibida, se ven a escondidas y son precavidos ante los demás. Pero en uno de tantos encuentros, casi son descubiertos. Esto coloca a Diana en la encrucijada que mencionábamos: por un lado, no puede negar lo atractiva y placentera que le resulta su relación con el joven; por otro, se le hace manifiesto que esta es una situación peligrosa, porque no existe ninguna justificación que pueda esgrimir ante posibles acusadores, así que, de seguir saliendo con su alumno, tendría que afrontar las consecuencias (legales y morales). Por tanto, decide terminar con Eric, pero en ella la pasión puede más que la razón, y aquella termina consumiéndola.

Dicho esto, no hace falta mencionar que el film de Hannah Fidell tiene mucho potencial, cuando menos para atraer la atención de la gente. El romance entre alumno y profesora, como se sabe, es un tema recurrente cuando se habla de fantasías sexuales. Y la directora lo tiene claro: no es gratuito el momento, durante una fiesta, en el que uno de los invitados, al conocer la profesión de Diana, bromea diciendo que ella es la maestra a la que todos los chicos desean. Por tanto, Fidell sabia en qué terrenos se metía. Así que su pronunciamiento respecto a este tema debe tomarse con seriedad: al final, la cinta revela que es una defensa de las relaciones sentimentales y sexuales entre adultos y menores de edad (o, al menos, con los que están próximos a los 18 años).

El inicio del filme ya indicaba algo, con la oración referente a una nación donde todos vivan con libertad. El personaje de Eric, por otra parte, posee una madurez hasta cierto punto desconcertante. Y quizá no esté de más recordar que, quienes han abogado por la legalización del mantener relaciones con menores, siempre se cuidan de llamar la atención sobre la madurez de los niños. En ningún momento, Eric se deja arrastrar por la pasión: incluso es capaz de llegar tarde con Diana porque su padre estaba cocinando, con tal de guardar las apariencias. Nada más contrario a la imagen que se suele tener del joven ansioso, y por ello incauto, de estar en los brazos del otro. La chica de Diary of a Teenage Girl (Marielle Heller, 2015) es un buen ejemplo; e incluso Hombre irracional (2015) de Woody Allen, donde la joven (universitaria, pero no por eso menos joven que Abe) es la que no puede controlar sus ansias por salir con su profesor. Eric también es consciente de los problemas que traería el que los descubran, algo que Diana solo ve con claridad cuando esto pudo suceder. No hay duda de que es la representación del amante perfecto: atractivo, discreto, sereno y joven. Los planos donde aparece rodeado por una aura blanca no vienen sino a remarcarlo. Aunque también se debe reconocer que estos son planos subjetivos, y por ello representan la aguda fascinación de la que es presa Diana.

Ella es, ciertamente, todo lo contrario de Eric: insegura (se pone celosa al saber que el chico saldrá con otra), siempre muy nerviosa, y totalmente presa de sus pasiones, sobre todo al final de la cinta, donde se olvida de las medidas de precaución. ¿Qué sentido tiene poner en escena a un personaje como este? A través de él, la nobleza del amor sale a relucir. No hay mejor modo para defender un amor prohibido que mostrando la desolación a la que son llevados los amantes y, en este caso, sobre todo, a aquel que tiene la culpa de seducir a quien no debe.

El malestar de la profesora tiene un origen bien claro: se debe a la presión que la sociedad ejerce sobre ella, porque no está permitido que salga con su alumno. El entorno suele decir algo que le recuerda su situación: la broma en la fiesta, la foto de la joven en topless, y ella misma confiesa un romance parecido en su adolescencia. Hay que decir, sin embargo, que el filme no prima lo narrativo, sino un leitmotiv. Son constantes las escenas de Diana corriendo, o haciendo algo anodino, acompañadas por una música que denota el conflicto que pesa sobre ella. La simpleza del recurso es curiosa: Fidell no confía en la narración, tampoco en su actriz, no mucho en el guion (la mayoría de las líneas fueron improvisadas), ni en algún personaje que sea el interlocutor de la protagonista, y tampoco en las imágenes (pues es casi omnipresente el plano corto y la cámara en movimiento, sin importar el momento), sino en la música extradigética. En ella cae todo el peso, y se confió en que puede revelar lo más importante: el conflicto interno y social. Tras esto, solo cabe reconocer la labor de Lindsay Burdge, que hizo lo mejor posible para interpretar a un personaje interesante (sobre todo en las escenas donde se derrumba) a pesar de la directora. Y no resulta extraño que A Teacher haya pasado con más pena que gloria por el Festival de Sundance en 2013

Diana no puede salir de la encrucijada que mencionábamos. Es arrastrada por su pasión y hace todo lo posible por recuperar a Eric, pero no está completamente segura de su elección, porque cuando el mundo se entera de su relación con el joven —y con ello las consecuencias se le presentan—, termina por derrumbarse. Eso solo le pasa a quienes no están dispuestos a hacer algo, pase lo que pase; quienes eligen lo atractivo, por más injustificado que esté, se mantienen firmes. El filme hace esto último, revelando su posicionamiento. Al final suena If Loving You Is A Crime – I’ll Always Be Guilty (nombre por demás revelador), de Lee Moses, redondeando todo lo que hemos visto. No importan las consecuencias, es preferible salir con menores. Porque, después de todo, los chicos ya son maduros, y el amor de los adultos es tan noble que ellos son quienes más sufren.

a-teacher-posterTítulo original: A Teacher.
Directora: Hannah Fidell.
Guion: Hannah Fidell.
Producción: Hannah Fidell, Kim Sherman.
Fotografía: Andrew Droz Palermo.
Edición: Sofi Marshall.
Música: Brian McOmber.
País: Estados Unidos.
Año: 2013.
Elenco: Lindsay Burdge (Diana), Will Brittain (Eric), Jennifer Prediger (Sophia).

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