Golpe de calor: dirigir sin principios.

En Golpe de calor (Coup de chaud, 2015), Raphaël Jacoulot muestra la muerte de un joven en la primera escena; en la segunda, el mismo joven está en un cementerio recogiendo flores y robando la figura de un ángel de una de las tumbas. Con la escena de su entierro, se revela que el joven estaba destinado a morir, tarde o temprano, porque en su tumba colocan el ángel que se robó tiempo atrás. La muerte, simbolizada por esa figurilla, lo acompañó todo el tiempo.

Y es que en el pequeño pueblo que vemos en Golpe de calor casi todos los habitantes están enemistados con Joseph Bousou, el joven muerto: las miradas de desprecio, los golpes, las llamadas de atención, la exclusión, las habladurías y hasta las amenazas de muerte están a la orden del día. En este sentido, cuando se observa que alguien vive siendo objeto de odio por todo un grupo de personas, lo que siempre se espera es el momento en el que, por fin, alguien se atreva a deshacerse de él.

Cuando un filme te invita a él con la muerte de alguien, el motor de la cinta pasa a ser el descubrimiento del asesino. Pero como en la película de Jacoulot es casi todo un pueblo el que tiene motivos para matar a Joseph, el asunto es ¿cuándo y quién de todos será el asesino? Esto es lo que mantiene la atención en la película. Pero lo importante se juega en otro lugar: ¿por qué muere Joseph?

Ganarse la enemistad de todo un pueblo no es cosa sencilla; no tener a alguien que esté dispuesto a defenderte parece casi imposible. Así las cosas, lo que antes se debe resolver es este por qué. Lo que sucede es que al cerebro de Joseph le faltó aire al nacer, según dice su madre. Y se ha ganado el odio de todos porque no respeta la propiedad de nadie, porque no hace nada en todo el día, porque siempre tiene la música a todo volumen, y porque se da muchas licencias en su trato con los demás.

En el filme estamos lejos de la ciudad y de las campañas a favor de la inclusión; este es un pueblo, parece que en medio de la nada porque nadie trae a cuento otras opciones diferentes a las primeras que llegan a la mente: a la gente molesta o se le mata o se le encierra. La falta de juicio y la muestra de los prejuicios de las personas en el pueblo se revela ya cuando es muy tarde. Muerto Joseph, la policía interroga a todos, y ahí se dan cuenta de que no tienen razones para sostener todo aquello de lo que lo acusaban. Bien pudo haber sido muy extrovertido, extremadamente cándido, pero de esto a ser un pervertido y malévolo ser hay mucha distancia.

Pese a que este señalamiento es claro, a saber, la personas del pueblo fueron prejuiciosas; sin embargo, Jacoulot se maneja con una ambigüedad preocupante: los primeros planos del rostro de Joseph espiando; el gran plano general en el que ve a la distancia a un grupo de personas (y que se puede ver en varios filmes protagonizados por asesinos), como acechando, y perfectamente remachado con un plano de un «noble ciudadano» notando su presencia; y sobre todo, la escena en la que intenta agredir sexualmente a una anciana, en la que antes de abalanzarse sobre ella, aparece en la oscuridad, espiando otra vez. Este plano es digno de un violador en serie.

Sin duda, Raphaël Jacoulot buscó mantener la tensión por largo rato, haciendo imposible la elección: ¿el pueblo tiene razón o Joseph solo es alguien que necesita ayuda? Filmarlo como un ser abyecto abona a la primera opción; las burlas contra él, llorar en el hombro de su madre, etcétera, apoyan la segunda. Esto puede ayudar a hacer atractivo un filme, pero despierta muchas dudas que un director trate injustamente y de manera equivocada a un personaje que aprecia y hacia el que se inclina. Un director sin principios, podría decirse. Al final, intenta remarcar que la maldad, la burla, la trampa y la hipocresía está en otro lado: la escena donde se revela que la bomba de agua fue robada por uno de los mayores enemigos de Joseph. Sin embargo, lo que queda más grabado en la mente son aquellos planos terribles, de él espiando en la oscuridad. Uno se ve movido a creer, como los habitantes en el pueblo, que algo andaba mal con Joseph o que en cualquier momento pudo haber hecho algo terrible.

Golpe de calorTítulo original: Coup de chaud.
Título: Golpe de calor.
Director: Raphaël Jacoulot.
Guion: Raphaël Jacoulot, Lise Macheboeuf, Florence Vignon.
Producción: Miléna Poylo, Gilles Sacuto.
Fotografía: Benoît Chamaillard.
Edición: François Quiqueré.
Música: André Dziezuk.
País: Francia, Bélgica.
Año: 2015.
Elenco: Karim Leklou (Joseph Bousou), Jean-Pierre Darroussin (Daniel), Grégory Gadebois (Rodolphe), Manon Valentin (Manon).

______________

Se puede ver Golpe de calor de manera gratuita durante el 6° My French Film Festival, en la página del festival, hasta el 18 de febrero de 2016.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s