La muerte del dragón: la muerte y el fuera de campo.

El cortometraje de Marina Diaby, La muerte del dragón (La Fin du dragon, 2015) juega con dos aspectos que tal vez puedan funcionar muy bien: el fuera de campo y la muerte. Frente a esta, como han señalado varios, la pregunta imprescindible es ¿cómo filmarla? Tal como ha dicho Roger Koza, filmarla es más complejo que mostrar a alguien cerrando los ojos. Pero tal vez el fuera de campo pueda funcionar. Este podría ser el correlato de lo que se ve, pues a pesar de que no está presente en el cuadro, sin embargo, está ahí, y su importancia se puede comprender. Como la vida y la muerte: nuestro interés se enfoca siempre en aquella, pero la muerte siempre está ahí para nosotros, latente o como posibilidad o hecho ineluctable, pese a que nuestro foco de atención no esté en ella.

Así las cosas, Marina Diaby coloca la muerte en fuera de campo: la madre de Marianne, Mike y Angèle, nunca aparece, pero está ahí, en sus últimos diez días de existencia, tras acordar que dejarán de mantenerla con vida de manera artificial. Los hermanos se juntan (al parecer) de manera excepcional, y revaloran su relación. Así entonces, la muerte que está en fuera de campo sirve como correlato a las vidas que aparecen a cuadro.

Pero la dificultad al hacer esto es encontrar el equilibrio: el fuera de campo debe ser lo suficientemente poderoso para revelar que se trata de la muerte. No basta con que en él se encuentre la figura de un desahuciado. Y la vida de quienes están a cuadro no debe dejar de referirse a aquella. Hace falta un equilibrio que lleve a ambos registros a corresponderse, estos deben resignificarse de manera mutua. Pero Diaby no lo consigue; por ejemplo, la importancia que cobra la figura del médico extravagante es inexplicable: ¿quién es?, ¿es de verdad un médico?

En La muerte del dragón el fuera campo nunca llega a tener importancia. Sabemos que en él está la madre, y que Marianne tiene problemas para entrar a su habitación, pero nada más. La muerte de su mamá nunca llega a repercutir de manera profunda en la vida de sus hijos, por más que la hayan odiado o amado. Por el contrario, Diaby le da mucha preeminencia a lo que está a cuadro: los planos del médico, algunos gags, y el hecho de que un perro persiga a Marianne por todo el lugar, por ejemplo, resultan superfluos si se considera que aquello que los reunió fue la muerte de una madre. En términos generales, La Fin du dragon tiene una buena idea, que no pudo ser llevada por el mejor camino.

La muerte del dragonTítulo original: La Fin du dragon.
Título: La muerte del dragón.
Directora: Marina Diaby.
Guion: Marina Diaby.
Producción: Sébastien Haguenauer.
Fotografía: Ronan Boudier.
Edición: Loïc Lallemand.
Música: Amaury Chabauty.
País: Francia.
Año: 2015.
Elenco: Amaury Chabauty (Marianne), Noémie Rosset (Angèle), Alban Guyon (Mike), Lamine Diaby (Dr. Cornett).

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Se puede ver La muerte del dragón de manera gratuita durante el 6° My French Film Festival, en la página del festival, hasta el 18 de febrero de 2016.

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