Naomi Campbel.

7609673.3

En Naomi Campbel, primer largometraje de Camila José Donoso y Nicolás Videla, a primera vista observamos cómo Yermén, transexual, según sus palabras busca alcanzar la iluminación a través del cuerpo. Ella es ya una mujer, no obstante, le hace falta que su cuerpo cobre la forma que debe. Así busca ser parte de un reality show cuyo premio sería la operación que, por fin, le permita “reinventarse totalmente”. Pero esto es sólo a primera vista, pues con una segunda mirada se puede notar que se trata de una película sobre tres cuerpos: Yermén, Naomi Campbel -cuyo nombre da título a la película- y Naomi Campbell, la notable modelo a la que esta última se quiere parecer.

A Yermén la conocemos primero por la voz, ya sea presentando un parque desolado o bien preguntándole a un doctor si como sujeto de pruebas tendría la oportunidad de ser operada, porque su salario como tarotista en un call center no le da para costeársela. Su cuerpo, pues, es uno que desde el comienzo se esconde. Esto es notable en los videos que ella misma grabó con la cámara que le proporcionaron Donoso y Videla. Cuando abundan selfies y retratos; ella nunca se grabó a sí misma. Apenas aparecen partes de su cuerpo, como cuando se encuentra hablando con su pareja. Y si aparecen los dos juntos es por la mediación de un espejo, tan chiquito, empero, que aún dudo que la podamos ver.

Según se ha referido, a partir de lo que grabó Yermén, los directores crearon el resto de la película. ¡Mucha observación la suya! Pues la grabaron en sintonía a la forma en que se grabó a sí misma: ocultándose. Así ella a veces aparece en las sombras, y la fotografía en su mayoría no es luminosa; y cuando lo es, como en el consultorio, se apaga por las miradas perdidas de los pacientes que esperan.

Este cuerpo suyo se oculta, tal parece, porque duele interna y externamente. Cuando eyacula, ella dice, duele y siente que pierde algo, no sólo psíquica sino también de forma física porque sus pechos se encogen. Su cuerpo va contra lo que ella quiere. Además, las personas hablan: “maricón”, así la llaman; o bien las mujeres le temen por ser extraña: a veces hombre, a veces mujer, dicen ellas. Esta aversión la plasmaron los directores de forma elegante: Yermén es filmada en ambientes hostiles, por ejemplo, en un travelling de seguimiento que permite ver a un lado y otro cómo es observada por los hombres. O bien con autos que no dejan de pasar de manera estridente. Al ver Naomi Campbel en la sala del cine, además, se pueden percibir las vibraciones que provocan éstos con su veloz aparición.

Mas, aunque su cuerpo se oculta, busca ser parte de un reality show donde todos la verán en todo momento. En el proceso de selección para entrar conoce a Naomi, la chica que quiere ser igual Naomi Campbell, y que no dice su verdadero nombre por no estar de manera legal en Chile. Al contrario de Yermén, el suyo es un cuerpo que se muestra, ya sea cuando la vemos de espalda, destacando su trasero; y después, al voltearse, sus pechos. Y aún más notoriamente en un baile provocador. Pero aunque son diferentes, como anota Yermén, ambas coinciden en que buscan la iluminación a través de la transformación de su cuerpo.

El cuerpo iluminado es el de Naomi Campbell: uno que, se supone, no requiere cambio alguno. Y que además es poseído y visto sin dolor; en sumo grado, por cierto, en una pasarela. Este cuerpo no aparece en pantalla, pero está en potencia o como ideal. En el caso de Yermén, ella no llega a él; encuentra más bien otro tipo de iluminación, tras no ser aceptada en el reality show, que consiste en una apropiación de su cuerpo tal como es. Comenzó con un cuerpo ajeno que se ocultaba, y que incluso iba contra lo que Yermén quería, por ello buscó transformarlo, adaptarlo a ella. Pero al final se apropió de él. Quizá falta experimentarlo para comprenderlo, si es posible: amarse tal como se es, y así decir “soy eterna, soy trascendental.”

Naomi, por su parte, es un misterio. Su cuerpo se mostraba, sí, pero ella se ocultaba al no decir su verdadero nombre. Quizá se pudo operar, y así desapareció su viejo cuerpo y su nombre, y por eso cuando Yermen la busca nadie puede dar noticias de su paradero; quizá no pudo, y por ello se fue en busca de su transformación en alguna otra parte. Como sea, al final, de ella solo queda un nombre de transición hacia el ideal de la notable modelo inglesa: Naomi Campbel.

Título: Naomi Campbel.
Directores: Camila José Donoso y Nicolás Videla.
Guión: Camila José Donoso y Nicolás Videla.
Producción: Camila Donoso y Rocío Romero.
Fotografía: Matías Illanes.
Edición: Daniela Camino y Nicolás Videla.
Música: Carlos Collío.
País: Chile.
Año: 2013.
Elenco: Paula Yermén Dinamarca, Ingrid Mancilla, Josefina Ramírez, Camilo Carmona.

Hemerografía.

González Ambriz, Marco. “Naomi Campbel” (2014, 4 de junio). Revista Cinefagía. Recuperado el 12 de julio de 2014 de http://www.revistacinefagia.com/2014/06/naomi-campbel/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s