Las pequeñas cosas que gustan y no gustan.

Amelie-0817
Fotograma (recortado) de Amélie.

 

Desde que la vi, me ha gustado la forma en que Jean-Pierre Jeunet presenta a todos en Amélie. He leído, empero, no recuerdo ya dónde, a algunos cuantos a quienes no les gusta nada, ya que dicen que es muy reduccionista su visión, o sea, uno no es o no se define por las cosas que le gusta y no le gusta, según dicen. Mas aún, he leído a otros que, con respecto a Amélie, dicen que los pequeños placeres de los que gusta son sólo un sucedáneo de los grandes que no puede gustar o, pero aún, dicen que en esos pequeños placeres se resguarda o que le sirven de placebo frente a la soledad en que vive, como si no le gustaran por sí mismos sino porque le ayudan a cubrir una carencia.

Posturas, todas éstas, incomprensibles para mí. Desde luego, pueden ser defendidas más o menos bien, pues no carecen del todo de razón; mas les hace falta capacidad de comprensión o sutileza en su pensar. Jean-Pierre Jeunet nunca dijo que uno es o se define por las cosas que le gusta y no le gusta; de hecho, basta con observarlo, no sólo dice ello, sino que habla un tanto del pasado de cada cual, dice su nombre, una pequeña descripción, costumbres y llega a mencionar hasta la familia. Y en cuanto a Amélie, bueno, pues olvidan que ella cultivó un gusto peculiar por los pequeños placeres.

De entre todas, la presentación que más me gusta es la de Amélie. Ello no sólo porque es Amélie, sino porque de ella, más que de nadie, pues cultivó su observación, vemos las pequeñas cosas que le gustan y no le gustan. Aunque también vemos aquellas que no le gustan y no son precisamente pequeñas, tal como el que alguien sea maltratado, rebajado o humillado.

Hablar de las pequeñas cosas que gustan y no gustan, puede pensarse, es cosa fácil. Quizá para algunos sí, pero no para todos, no para la mayoría, me aventuro a decir. Piénsese en lo que uno responde al preguntársele qué gusta y no gusta, y en las respuestas tan comunes -aunque no incorrectas- como el atardecer, un día soleado, alguien engreído o demás. Las pequeñas cosas que gustan y no gustan, pienso yo, son las que se hacen o viven y usualmente no se sabe que se hacen o viven.

Hace días, vi en un blog llamado Gatito Jerome la propuesta que consiste en hacer algo parecido a lo que se hace en Amélie: escribir las pequeñas cosas que gustan y no gustan. Me ha llamado la propuesta, no sólo por basarse en Amélie, sino porque también es dulce saber algo pequeño de aquellos que escriben un blog, mas aún si no es común en ellos hablar de sí mismos.

Al pensar las pequeñas cosas que me gustan y no gustan, descubrí que no es fácil hablar de ellas, cuando uno no ha hecho lo que hizo Amélie: cultivar la observación de las pequeñas cosas, y con ello un gusto peculiar por los pequeños placeres, de tal modo que uno las haga o las viva sabiendo que las hace o las vive, y emprenda la búsqueda de otras como ellas.

Sin más que decir, paso a hacer algo parecido a lo que se hace en Amélie…

Algunas de las pequeñas cosas que descubrí que me gustan:

– Pasar el dedo por el alto y bajo relieve que deja la escritura en una hoja de papel.

– Escuchar a una persona susurrar, en especial si su voz es suave, como Amélie lo hace cuando está en el cine.

– Lograr destapar un mazapán sin que se desmorone ni rompa.

Y algunas de las pequeñas cosas que descubrí que no me gustan:

– Que alguien hablando español diga “Ok”, cuando puede decir “de acuerdo”, “correcto” o “está bien”.

– Que, por accidente o un descuido, se doble la hoja o la portada de un cuaderno o un libro.

– Que el espacio entre los dedos de los pies tarde tanto en secarse, más aún si llevo prisa por salir y no pueda ponerme los calcetines por ello.

Anuncios

2 comentarios en “Las pequeñas cosas que gustan y no gustan.

  1. De tus pequeñas cosas que te gustan y que no te gustan, me identifico más con la última, tampoco me gusta que tarde tanto en secar entre los dedos de los pies.
    Desde chica, antes de ponerme los calcetines, muevo los pies hacia arriba y hacia abajo para que sequen más rápido; es todo un ritual en mí!

    Me alegra mucho que te haya gustado la propuesta y que te animaras a hacerla 🙂

    Besos,

    Angela

    Me gusta

    1. ¡Yo también hago eso! Los muevo hacia arriba y hacia abajo, y de un lado a otro. Cierto: es todo un ritual. : )

      Al contrario, muchas gracias a ti por haber pensado una propuesta tan bonita. He leído todas las cosas que han puesto los demás que han participado, y creo que ha sido una muy linda experiencia para todos.

      Nuevamente gracias, saludos y suerte a donde sea que estés.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s