Consejo en forma de enigma.

Imagen

En La genealogía de la moral, Nietzsche escribe que “un aforismo, si está bien acuñado y fundido, no queda ya «descifrado» por el hecho de leerlo; antes bien, entonces es cuando debe comenzar su interpretación, y para realizarla se necesita un arte de la misma. […] Desde luego, para practicar de este modo la lectura como arte se necesita ante todo una cosa que es precisamente hoy en día la más olvidada –y por ello ha de pasar tiempo todavía hasta que mis escritos resulten «legibles»- una cosa para la cual se ha de ser casi vaca y, en todo caso, no «hombre moderno»: el rumiar…” (Friedrich Nietzsche. La genealogía de la moral. Un escrito polémico. Prólogo, § 8; p. 36.)

Hay un aforismo en Más allá del bien y del mal que es muestra clara de lo que dice Nietzsche sobre un aforismo: que no queda «descifrado» por el hecho de leerlo, sino que se necesita de un arte de la interpretación y haberlo rumiado largamente. Éste es el 140: “Consejo en forma de enigma – «Para que el lazo no se rompa es necesario que primero lo muerdas.»” (Friedrich Nietzsche. Más allá del bien y del mal. Preludio de una filosofía del futuro. § 140; p. 113.)

Nosotros ni siquiera lo hemos rumiado, pero creemos haberlo leído ya.

«Para que el lazo no se rompa es necesario que primero lo muerdas», ¿cómo se lee esto? Sólo alcanzamos a ver dos posibilidades contrarias, si se puede decir, pues una nos lleva a que el lazo no se rompa y otra a que se rompa.

El lazo es la atadura, la unión de cuerdas. Ahora bien, si acaso esa expresión está hecha en términos náuticos, entonces, en efecto, para que el lazo no se rompa, es decir: no se desate, no se desamarre, ciertamente, primero hay que morder, hay que morder las cuerdas, o sea: apretarlas. Sólo así, mordiendo, apretando las cuerdas, el lazo no se romperá. Si no se hace, por el contrario, éste se desamarraría fácilmente. Pero si acaso no está hecha esa expresión en términos náuticos y morder es clavar los dientes, entonces tal vez, después de tanto morder, el lazo terminaría rompiéndose. Así, parece, el lazo tampoco se romperá, porque yo lo rompo antes de que se rompa él mismo.

Al final, en ambas posibilidades, parece que para que el lazo no se rompa es necesario que primero se muerda, pues o bien primero se tienen que apretar las cuerdas para que el lazo no se desamarre o bien primero se tiene que morder el lazo con los dientes para que uno mismo lo rompa y así no se rompa él solo.

Es así como lo hemos leído; falta rumiarlo e interpretarlo.

Bibliografía.

Nietzsche, Friedrich. La genealogía de la moral. Un escrito polémico. Traducción, introducción y notas: Andrés Sánchez Pascual. 3ª edición, Madrid: Alianza Editorial. 2011. Colección: Biblioteca del Autor/2.

___________. Más allá del bien y del mal. Preludio de una filosofía del futuro. Traducción, introducción y notas: Andrés Sánchez Pascual. 1ª edición, Madrid: Alianza Editorial. 1997. Colección: Libro de bolsillo / Biblioteca Nietzsche.

Anuncios

2 comentarios en “Consejo en forma de enigma.

  1. Otra posible razón, es morderlo de manera que “probemos” qué tan sólido o débil puede ser ese lazo. Es decir, que se rompa antes de querer mantenerlo y por otro lado, mantenerlo al ver que no se rompe. Es cómo la frase de “ponerte el zapato antes de pincharte”

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s